miércoles, 11 de marzo de 2009

Días 13-14

Hola amigas y amigos desde el primaveral Kazajstán.

Antes de nada dar las gracias a Anna por colgarme estas acutalizaciones, que a mi me es imposible de hacer por culpa de este tan maravilloso wifi del hotel.

Al grano:
Por comentaros algo diferente, mañana aquí es el día de la mujer trabajadora, esto tiene dos vertientes diréctamente lúdicas: esta fiesta al ser “de la mujer trabajadora” se debe de celebrar un día en el que se trabaje, como véis este año cae de domingo, con lo cual llevan celebrándolo desde el viernes… hasta el lunes. Al parecer las cocidas son considerables, no solo por parte de las mujeres, si no por los hombres que les regalan rosas, tartas… o botellas de lo-que-sea.
El domingo no hay visita a la casa cuna, con lo cual nos empaparemos de Oskemen, tenemos intención de ir a ver el monumento a los soldados de la II Guerra Mundial y un par de iglesias ortodoxas bastante bonitas que hay por el centro. Siempre que el tiempo nos deje, puesto que esta noche estaba chispeando un poco de nieve.
Hemos descubierto un Donner donde sirven unos kebabs muy pero que muy decentes, con sus patatas fritas y todo, exploraremos la carta.

La ciudad ha cambiado en estos últimos 4 dias, los grados han subido a casi 0 o algo más y donde había nieve o hielo ahora hay charcos del tamaño del mar Cáspio negros de suciedad… es lo que tiene el deshielo.

Sobre el hotel os he comentado que esta muy bien, limpito, con su wifi en plan Guadiana, y con sus moquetas, y claro sus moquetas hacen que las electrocuciones que nos damos los habitantes en el son bonitas. Los Bush serían felices en este hotel con tanta descarga eléctrica.

El vodka se bebe a pelo, beberlo mezclado con algo es de cobardes (por usar una palabra políticamente correcta), se bebe siempre de un trago, una porción pequeña y sin pensarlo ni saborearlo. Quizás el no saborearlo sea la explicación de porque nadie sabe que vodka es bueno, aquí lo que interesa es que queme al bajar y listo.

La gente pregunta si somos ingleses o americanos, cuando les dices que somos españoles se asombran demasiado, no sé si es porque no saben que existe un país así o porque no se creen que vengamos desde tan lejos.

El Guille ya nos hace carantoñas, pedorretas, besitos y repite alguna palabreja en castellano: “Hola, Guille, tú”, nos está midiendo bien y en la nieve como resbala y le cuesta andar nos hace el “jesucristo” para que lo cojamos em brazos… parece que va a despegar el capullete de el.

Por hoy los exploradores del Asia Central se despiden.

Saludos y buen día de la mujer trabajadora.

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