El maldito boca a boca
El otro día, entre el maremagnum de libros y cajas que llegan a la librería por la supuesta campaña de navidad, intenté que un comercial de uno de los grupos editoriales más importantes de España me explicara por que no se filtran más las novedades que se publican. Incluso en un año de crisis como este las novedades sin control se han duplicado.
La respuesta fue de los más aclaratoria: "Nunca sabemos cuando aparecerá otro Zafón, otro Falcones u otro Larsson". Claro, con una respuesta así te quedas en blanco. Es como decir: "No nos importa publicar la mayor de las porquerías, confiemos en que el lector elija el superventas del año".
Así que me están diciendo que de 50 novedades al mes, esperan que una (o dos) se conviertan en superventas, con el trabajo que eso conlleva, el gasto que supone y la de árboles que se talan.
El problema es que al ritmo que llevamos las novedades están sobre la mesa menos de 30 días, la rotación es bestial y el tiempo para que convenzan al cliente es acorta de manera dramática. ¿Cómo creen que la gente se va a enganchar a una novedad "desconocida" y hacerla superventas si no puede quedarse quietecita en su estantería más de 20 días?
Mi opinión, es que la mierda nunca se va a vender, ni aunque pongas montones muy altos. Y a estas alturas de la película creo que ya va siendo hora de que algunos sepan que se ha defecado y que se ha escrito.







